Sebastián continuaba sin recibir alimento y líquidos, por lo que la situación estaba obligando al señor Ríos a acceder a las peticiones de Rosario, en definitiva Sebastián no se encontraba ni cerca de haber pasado antes la situación que ahora estaba viviendo en manos de Rosario, la desesperación creía a pasos agigantados en el que ahora se mostraba como la victima de las circunstancias, lo que para Rosario no era más que cuestión de tiempo para que Sebastián aceptara su trato, ¡Literalmente era