Entro a mi habitación sigilosamente cerrando la puerta a su paso, procuro de cualquier modo evitar emitir sonido alguno para no alertar con mi presencia. Me acerco por detrás, ella encontró donde guardo el dinero y también mi arma, todo lo tiene en el suelo.
—Esta mujer es peligrosa, debo decirle de inmediato a Martin, toca sacarla de este lugar lo más pronto posible.
Suelto una carcajada haciendo que ella gire al verme, su rostro es todo un poema, la cara de pánico no se compara con nada.
—