Kadet Kravec
Al llegar a casa me di una larga ducha tratando de aliviar el dolor en mi cuerpo por haber regresado a casa sin un coño en el cual enterrarme profundamente. Y al final no funcionó, por lo que terminé envolviendo mi mano alrededor de mi dura erección y me masturbé pensando en la mujer que me había enviado al colapso en el tiempo de una noche.
Aun podía recordar el olor de su cuerpo y la suavidad de su piel y eso me envió al clímax en cuestión de minutos como si fuera un puberto nece