Laila intentó no pensar en lo que estaba pasando a kilómetros de allí, pero era difícil hacerlo. En especial porque su tranquilidad futura dependía de los resultados de la misión que se estaba llevando a cabo.
Según el amigo de Giovanni, Gennaro estaba listo para escapar. Uno de los hombres de Franco le había informado lo que había sucedido con él y tenía pensado huir ese día durante la noche. Hacía bien en temer. Su familia no estaba jugando y estaba dispuesta a cualquier cosa porque nada le