— ¡No tienes idea de lo que me pides! Te imaginas a una mujer que no es tu madre, molestando, dando órdenes, no solo a ti, si no a tu abuela! ¿Eso es lo que quieres?— dijo el muy serio.
— ¡No todas son así papá!— dijo Sara— solo quiero verte sonreír, y no estar siempre feo.
— ¡Ah entonces tu piensas que con una novia me pondré guapo!— dijo él divertido.
— Pues, no es eso, es que siempre estás solo— dijo la niña tratando de explicar.
— Yo no estoy solo, te tengo a ti, a mamá— dijo Tomás— ya