Buscando recuerdos...
Russell se levantó de repente y se defendió.
— ¿De qué habla señor Williams?
— Sabes perfectamente de lo que hablo— dijo Tomás indignado— pagaste dinero a los hombres que encontraron a Renzo para que no apareciera jamás, deja de fingir, ya sabemos todo.
Russell no pudo ocultar su contrariedad, se quedó sin habla y Tomás Williams continuó:
— Quiero que renuncies al Departamento legal de las empresas, no eres digno de confianza, espero en los próximos días tu carta en mi oficina, me has decepci