Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl llegar a la empresa de mi padre, las miradas no faltaron hacia mí, la recepcionista me conocía, así que me vio y de inmediato se levantó para llevarme a la sala donde se realizaría la reunión. La recepcionista me regalaba miradas como una verdadera gata, por mi lado estaba concentrado en las puertas del ascensor. Mi cabeza y corazón ya tenían a alguien a quien corresponderle, entonces ya estaba tranquilo. Entré al salón y todos los presentes se dieron vuelta para observar, miré la cara de
Holaa, no se están subiendo los capítulos correspondientes y eso me da miedo. Gracias por leer







