Mundo de ficçãoIniciar sessãoNarra T.
—Toc, toc.
—No contestaré otra vez, Anthony —digo con exasperación.
—¡Vamos T! ¡Solo quiero levantarte el ánimo! —hago una mueca de disgusto hacia mi hermano. Desde que llegué a la casa de mis padres, y derramé todo lo que había pasado en la tarde sobre mis dos hermanos, él había tratado inútilmente hacerme sentir menos miserable con sus ridículos chistes, dando en todos los intentos, un resultado des







