Mundo de ficçãoIniciar sessãoLadee la cabeza incapaz de poder alejar mi mirada de la suya. Nunca la había visto, pero algo me hacía sentir que conocía esos ojos grises de toda la vida.
La mujer continuaba observándome, sin perderse de cada detalle de mi rostro como si temiera que fuese a desaparecer en cualquier segundo. Tragué saliva con fuerza, mientras me sostenía del respaldo de la silla que estaba frente a ella. De pronto, mis extremidades habían dejado de funcionar, intentando casi lanzarme al suelo. No







