Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos tres adultos lo observaron tan sorprendidos de su confesión que por breves segundos enmudecieron, las palabras sobraban en ese instante, sobre todo fue de impacto para Dara y Martín, quienes no podían creer que Marino, ese hombre que habían conocido tan egoísta y pagado de sí mismo, se hubiese enamorado; y aunque su trato con la pequeña Tara es lo que se llamaría clase aparte, jamás se imaginaron que ese amor que sentía







