Pedro miró a Bella y dijo: —¿Crees que ese fue el momento adecuado para hacer ese tipo de pregunta?
Ella le había tirado fruta a Anna con locura y parecía querer estrangularla.
Él había quedado atónito ante sus actos desquiciados, ¿cómo iba a responder a una pregunta tan descabellada?
La mirada de Pedro se volvió algo sombría, lo que hizo que Bella se sintiera incómoda, aunque trató de disimularlo: —Me da igual si te casas o no con ella.
—Bella...
—¡Elena, por aquí!
Pedro quería seguir hablando,