Manuel explicó: —Cuñada, Elena, también tengo que volver a casa a cenar con mi padre, la próxima vez que tengamos oportunidad nos reunimos.
—Perfecto. —Asintió Elena.
Después, Bella y Elena se bañaron un rato más en las diferentes piscinas termales y se tomaron algunas bonitas fotos, así pasó la tarde de ocio.
A la hora de la cena, Elena salió a atender una llamada del doctor Julio, mientras Bella entró primero al comedor.
La cena se servía en el lujoso gran comedor de la mansión.
Aunque también