Carlos dijo que ya estaba abajo.
Bella bajó rápidamente y, efectivamente, allí estaba él esperándola.
Carlos hoy vestía de manera más casual, con una sudadera blanca y pantalones cómodos, lo que acentuaba aún más su atractivo.
Bella, por su parte, también optó por la comodidad, llevando una camiseta blanca y jeans.
—¿Esto cuenta como un atuendo de pareja? —preguntó Carlos con una sonrisa traviesa.
Bella le lanzó una mirada de reojo: —Mientras tú estés contento, está bien.
Ambos se fueron a comer