—¡No puedo! ¡Necesito que traigan al responsable de inmediato!
Exclamó Laura, saliendo apresuradamente en busca del responsable, dejando a Bella y Elio en el reservado.
Bella se sintió algo incómoda. —Señor Hernández, disculpa, no quería causarte gastos.
Elio sonrió suavemente. —Señorita Fernández, no seas tan formal.
»Puedo ver que Laura disfruta trabajando contigo. De verdad ha cambiado mucho. Ahora es más alegre y segura de sí misma. Ya no actúa como una niña mimada y considera más a los demá