Julio fue sacado de su rutina por el director del hospital, un amante de las montañas.
Al principio, no quería unirse a la diversión, pero una frase casual del director cambió su opinión.
—Julio, no puedes estar siempre tan sombrío. Sal un poco, ¿qué chica va a interesarse en alguien con esa actitud?
La noticia de su fracaso en la conquista de Elena había circulado por el hospital, y el director, por supuesto, había oído hablar de ello.
Esa queja le recordó a Elena; ella le había dicho antes que