Al caer la tarde, Elena logró terminar con las tareas que tenía entre manos y decidió bajar un poco antes para esperar a Manuel.
Al llegar a la entrada del hospital, se encontró con Fausto empujando una silla de ruedas en la que estaba la madre de Julio.
No quería cruzarse con ellos y arruinar su estado de ánimo, así que se volvió hacia un sendero lateral.
—¡Elena, espera un momento! —gritó Fausto, deteniéndola con urgencia.
En el instante siguiente, Fausto empujó a Rosalía hacia ella.
Recordand