Tras deliberarlo, se acordó que sería la interna de Julio, Jimena, quien le diera la noticia.
Julio también estaba de guardia esa noche, estaba en su oficina analizando diversas historias clínicas cuando Jimena, que debería haber terminado su turno, se acercó.
Viendo la indecisión en el rostro del otro y su hesitación para hablar, Julio, que sostenía un bolígrafo, preguntó: —Jimena, ¿necesitabas algo de mí?
Jimena decidió llevar a cabo su tarea.
—Julio, acabo de enterarme de que... Elena, ¡acaba