—¡Claro que tengo tiempo! —exclamó Carlos, entusiasmado—. ¡Terminaré rápido los asuntos pendientes y volveré a la ciudad de Mar!
Bella se quedó sin palabras.
Después de colgar con Carlos, Bella llamó a Elena para quedar a comer.
Pero ella le dijo que tenía unos asuntos que atender y no podía acompañarla.
Bella tuvo que resignarse.
En realidad, Elena sí tenía algo que hacer, porque Fausto la había llamado para que fuera al hospital donde estaba ingresada Rosalía, pues querían hablar con ella.
—Ya