Al escuchar la pregunta de Elena, Bella le respondió con una mirada de desdén, indicando que no quería entrar en ese tema.
—Entonces cambiaré de pregunta, ¿por qué lo primero que preguntaste al despertar fue por Carlos y no te preocupaste por Pedro? —volvió a insistir Elena.
Bella esbozó una sonrisa irónica en su rostro, pensando que preocuparse o no era algo superfluo, ¿para qué molestarse?
Al ver que Elena seguía mirándola expectante, Bella no pudo evitar decirle: —Compañera Elena, ¿por qué no