Carraspeó Bella, captando la atención de Manuel y Elena. —Disculpen, ¿podrían ir a discutir al pasillo? Yo soy la paciente aquí.
Al escuchar a Bella, Manuel y Elena recobraron la compostura.
Ambos se dieron cuenta de que se habían comportado de forma un tanto infantil.
—Lo siento, Elena. Me dejé llevar un poco por mis emociones. —se disculpó Manuel.
»¿Tienes hambre? ¿Quieres que vayamos a comer algo juntos?
Elena se sintió un poco avergonzada por su actitud. —Yo...
Titubeó, pero Bella intervino: