Bella no eligió comer lo que ellos le habían servido, sino que se sirvió ella misma un poco de verdura. —No se molesten, puedo servirme yo misma lo que quiero comer.
Carlos se mostró algo molesto. —Bella, es la primera vez que soy tan atento con una mujer, ¿y ni siquiera me das la oportunidad?
Bella lo miró con desagrado.
Carlos de inmediato se suavizó. —De acuerdo, sírvete tú.
...
Pedro frunció los ceños pero no dijo nada, mientras que Ignacio comía con total tranquilidad, sin inmutarse por la