El precio llegó a los dos millones de dólares y nadie más compitió con ella.
Justo cuando Bella pensaba que el broche sería de Natalia, de repente Pedro levantó la mano y ofreció cuatro millones de dólares.
Esta cifra provocó una gran conmoción entre los presentes.
Pedro había doblado la apuesta de un solo golpe.
—El director Romero, sabiendo que la señorita Llona estaba muy interesada en ese broche, ha decidido pujar por él para regalárselo y ganarse así su favor. —especulaban algunos entre la