¡Era el señorito de la distinguida familia Romera, el presidente del Grupo Romero, uno de los hombres más poderosos de la ciudad Mar!
El profesor Díaz jamás imaginó que su nuera conociera a alguien tan poderoso.
—Director Romero, hoy solo estamos resolviendo asuntos familiares, sin intención de ofender a nadie. Que vengan ustedes tan abiertamente a nuestra casa y nos acusen de maltratar a la nuera, ¿no es demasiado agresivo?
—Vaya, hablan como si ustedes fueran los ofendidos. ¡Que si la maltrata