—¿De verdad sólo es tu jefe? ¡Tengo la impresión de que está enamorado de ti! —preguntó Sara de inmediato.
—No, es sólo que tiene esa personalidad de chico rico. —respondió Bella.
Sara chasqueó la lengua. —Imposible, su mirada hacia ti es similar a la de Darío, seguro que también le gustas.
Bella quiso replicar, pero en ese momento se oyó la voz de la tía: —Bella, Sara, ¿por qué han vuelto juntas?
Ella se volvió y vio a la tía y a la sirvienta cargada de las compras, evidentemente acababan de vo