—Ya sé lo que vas a decir, vamos a tu estudio para hablar, yo te daré una explicación.
Pedro contuvo su emoción, le echó una vista y caminó hacia el estudio. Bella le siguió tranquilamente.
Pedro se sentó en el sofá de estudio, desabrochó la corbata mientras preguntaba con voz fría: ¿Cómo piensas darme una explicación?
Bella le entregó los dos documentos que tenía en la mano y dijo:
—Aquí hay dos acuerdos de divorcio. En un acuerdo se pone que me apartaré de la casa sin llevarse nada, en el otro