Mundo ficciónIniciar sesión—Tu no te vas sin que yo te lo diga—suelta.
Lo miro negando con la cabeza mientras lo insulto de todas las maneras que se me ocurren.
Él blanquea los ojos con cansancio.—No entiendo lo que dices, vocaliza.Finalmente me quita la venda de la boca.—¿Qué dices?—pregunta de nuevo con cara de pocos amigos.—Que eres un cerdo—suelto.—¿Solo?—Un egocéntrico, pervertido, maníaco…Enfermo—hago una pausa tomando aire.—¿Ya estás?—Imbécil, engre






