116. La princesa
Miré hacia arriba para ver al mismo médico que antes, esta vez su expresión auguraba de algún modo mejores hechos que la anterior. O eso espero en verdad no estaba dispuesto a sufrir mucho más con esto.
—Hay alguien a quien debes conocer— dijo mientras me levantaba de mi silla.
Mi corazón latía con fuerza en mi pecho.
¿Significaba esto que él o ella estaba bien?
La adrenalina apareció inmediatamente al darme cuenta de que yo a punto de conocer finalmente a mi hijo o hija, finalmente la vida