La sangre se escurrió por completo del rostro de Charlene al oír aquel comentario y se aferró a la mesa con las manos.
Sí, Brendan no había acudido a verla ni una sola vez desde su regreso de Surstate.
No solo eso, sino que además se negaba a responder sus llamadas a menos que se tratara de algo relacionado con Ofelia. De lo contrario, no se molestaba en prestarle la más mínima atención.
Ella lo aguantaba e ignoraba su frialdad constantemente, pero se sentía extremadamente avergonzada al ver