"¿Por qué, Kyran? ¿Por qué crees que estoy... así?".
La amargura teñía su última pregunta. Estaba enfadada, enfadada por la incomprensibilidad de sus propias emociones.
La mano de Kyran recorrió su espalda, con una expresión serena. "Deirdre, no te alegras por la muerte de nadie porque eres así de bondadosa. Tu felicidad no necesita construirse sobre el dolor de nadie".
"¡Pero debería estar feliz! ¿No es así?".
"¿Deirdre?". Kyran le levantó la barbilla y la miró a los ojos. "¿Todavía lo ama