"Si recibir un regalo elevado te inquieta, entonces puedes equilibrar la balanza después de recibir tu primer salario. Invítame a cenar".
¿Eso era todo? ¿Se suponía que una cena equivalía de algún modo a un lujoso piano? A Deirdre le pareció una idea descabellada, aunque había que reconocer que no tenía otra excusa. El recordatorio de su primer salario también la tranquilizó un poco, así que aceptó. "De acuerdo".
La llamada terminó. Tomó asiento detrás del piano y empezó a aprenderse las canci