La reunión comenzó a las ocho y treinta y dos.
Diego ya estaba a la cabecera de la mesa cuando entró la última persona — Clara, de Recursos Humanos, con una carpeta que aún no había tenido tiempo de revisar por completo pero cuyo contenido le había resumido Patrick en una llamada telefónica veinte minutos antes que claramente la había perturbado. El director de Legal estaba a su lado, luego el director de Seguridad, y después el propio Patrick, que cerró la puerta con la silenciosa eficacia de