El coche avanzaba suavemente por la ruta familiar de regreso a la casa de Diego, pero Bianca apenas registraba las calles que pasaban o los tonos dorados del sol de la tarde filtrándose por las ventanas. Su mente estaba atrapada en un ciclo implacable, reproduciendo las palabras de su padre como un disco rayado que se negaba a detenerse. -Por eso prefiero a Catherine antes que a ti.- Cada sílaba se hundía más profundamente en las viejas heridas que había cargado durante años, reabriendo cicatri