Después de eternos meses en donde los obstáculos fueron superados con un éxito magnífico, hoy finalmente puedo decir que la era Montero quedó en el pasado para dar paso a la era Han.
Si, oficialmente soy la novia de Han Emris.
Con mi edad, más bien debería de decir que ya soy la señora Han.
Irónico que piense así cuando no soy una mujer anciana, soy joven aún y repleta de vida, tanta como para esperar por otro hombre aún mejor hasta los cuarenta.
O sería así si mis convicciones no fueran tener