Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo Uno —
Había venido a ofrecerme yo misma, lo cual ahora me daba cuenta de que era jodidamente estúpido y jodidamente innecesario.El rostro de mi hermana parpadeó en mi mente al recordar su llamada telefónica, ahogada en llanto, sobre la deuda que había acumulado con la gente equivocada y la amenaza de lo que le harían si no pagaba.—Esta se ofreció como voluntaria —anunció el subastador, un hombre alto con anillos de plata en cada dedo, agarrándom






