Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo Dos —
—¿Esto se queda entre nosotros? —le pregunté en un susurro.—Solo si eres buena —respondió, y luego se hundió dentro de mí de una sola estocada brutal.—¡¡Ah... Oh, joder!! —El grito se me atoró en la gola.Era grueso y me estiraba sin piedad mientras me llenaba por completo. No esperó a nada en absoluto; me folló duro, rápido, con sus caderas azotando contra mi trasero, mientras su aliento se sentía caliente en mi cuello.






