El día de la boda por fin había llegado. Era el día en que Faye y Philip debían casarse. El salón brillante estaba lleno de risas, música y un suave murmullo de emoción. Los invitados con ropa elegante caminaban de un lado a otro, tomando fotos y saludando. Flores llenaban cada rincón y el aire olía dulce y fresco.
Pero en medio de toda esa alegría, Faye estaba sentada en silencio en su sala de preparación. La maquilladora se inclinó cerca, aplicando con cuidado un labial rosa suave sobre sus l