Dos días más tarde, estaba de vuelta en la escuela recogiendo mis cosas, quería irme a trabajar a otra escuela, pero de pronto llegó la llamada de Jimena.
—Elena, esa zorra loca volvió a publicar algo, ¿respondo algo por ti? —La voz de Jimena estaba llena de preocupación.
Miré la pantalla de mi celular, donde aparecía la última publicación de Sara: una foto de su ecografía acompañado del texto “¡Mi marido y yo siempre hemos sido felices juntos! ¡Estoy embarazada! ¡Los rumores falsos nunca podrán