Valentina Saavedra de Miller
No sabía cómo sentirme, los vería luego de mucho tiempo y eso me tenía nerviosa.
Respiré profundo antes de bajar de la camioneta, el lugar estaba abarrotado a Sebastián no le gustaba venir mucho porque siempre teníamos que hacer una inmensa cola y pocas veces podríamos sentarnos.
Mire para todos lados esperando ver alguna señal de ellos sin embargo no veo absolutamente nada.
Caminé hasta donde había Jesús junto a mis invitadas se veían nerviosas.
— ¿por que esta