Lara sentía que su cuerpo pesaba una tonelada. Incluso parecía que tenía muchos años de más. Estaba acostada sobre una superficie realmente dura y de solo girarse boca arriba gimió aun con los ojos cerrados.
¿Qué había pasado?
Ya. Se había desmayado. Se llevó la mano a su vientre preocupado y... no encontró nada.
Exasperada alzó la cabeza abriendo los ojos de golpe para notar un vientre plano bajo la camisa de seda blanca seguida de unos jean de mezclilla. Fue entonces que su corazón comenzó a