Lara asintió. Nunca se imaginó que hablaría con su esposo sobre afeitado y vello púbico. Vaya conversación más obscena, pero era precisamente, una conversación de pareja. Eso la hizo sentir más íntima con el lobo. Vio cómo su marido se desnudaba dejando cada prenda a un lado mostrando su estructural cuerpo, cuerpo que ella había saboreado a lo largos de las semanas y del que no se quejaba. Estaba feliz con lo que tenía a su lado.
Mathew agarró otra navaja del estante al notar que la que usaba L