55
Mathew sabía muy bien que estaba herido. La sangre caliente empapaba su espalda y el dolor estaba tomando niveles considerablemente altos a pesar de estarlo regulando con la preparación de años y resistencia a este. Solo pensar que aquella loba, que se había criado prácticamente con él y que en algún momento de su vida había considerado una amiga, hubiera utilizado ácido sobre la fusta para que corroyera la carne de la víctima junto a la herida y que esto fuera precisamente preparado para el suf