Byron cargó el cuerpo temblante y apenas consiente de la bruja entre sus brazos. La sangre caliente corrió rápido por uno de estos y se estremeció. Debía mantener la calma, no debía entrar en pánico, debía apurarse o ella se desangraría allí. La apretó contra su pecho y apuró su paso hacia la habitación. Debía ser atendida lo antes posible, o no solo morirían dos.
Una sombra se acercó en dirección hacia ellos y sus ojos se abrieron al ver el estado del chica. Mathew casi se atragantó y corrió e