Lara estaba aturdida y su cuerpo estaba en llamas. El dolor en su vientre era tal que se estremeció y le hizo abrir los ojos de pronto para encontrar un cabello negro y largo que ondeaba delante de ella. Intentó alzar la mano cuando…
-No te muevas.
La voz familiar de su esposo hizo palpitar su corazón tan fuerte que sus ojos se llenaron de lágrimas, y estas se derramaron cuando alzó la mirada y vio el estado de Mathew. Su cuerpo cubierto de heridas grandes y que sangraban, incluso el costado de