Llegar a los 31 años virgen tenía muchos contras, uno de ellos era la ingenuidad, y Lara tenía mucha de esta ya que estaba haciendo ciertos movimientos indecentes, ajena totalmente al macho que estaba entre sus piernas mirando, con ojos afilados, cómo se tocaba y levantaba sus dedos con aquel líquido abundante y trasparente que su marido conocía muy bien.
-¿Marido mío, por qué hay tanto, no es normal lubricar tanto verdad?-
Mathew extasiado no le respondió, solo agarró su muñeca y se llevó los d