Capitulo 51
Amanda sale a toda prisa de ese barrio tan peligroso, le cuesta llegar a cualquier sitio porque se encuentra demasiado alterada, ve un café al doblar la esquina y se detiene, se sienta en una de las mesas.
– ¿Puedo ayudarla con algo? – le pregunta la mesera.
– Tráigame un vaso de agua, que esté bien fría – le pide tocando su pecho y abanicándose con la mano.
Las palabras de Ania la habían dejado en verdad alterada, nunca se le hubiera pasado por la cabeza preguntarse por Fred o Mila