Mundo ficciónIniciar sesiónVILKANK
Alisa bostezó entonces y él la llevó al lecho con cuidado. La dejó acomodarse antes de acercarse a todas las esquinas de la tienda para poder estar seguro de que nadie estaba allí o que había un peligro inminente para su hembra. La verdad era que quedarse en aquella tienda solo le daba la sensación de inseguridad que no deseaba sentir mientras estaba con Alisa, sintió el deseo de reclamar aquello,







