Kurt
Siempre me gustó ver paisajes, obras de arte que en verdad me interesaran. No la famosas. No pinturas. No esculturas. Las reales. Las que se mueven con agilidad y completa sutileza por el mundo adueñándose de cada mirada, pensamiento y acción del resto de bestias que habitamos junto a ellas. Las mujeres son prueba que las cosas más peligrosas vienen empaquetadas en un frasco llamativo, una esencia atrayente y un contenido adictivo.
No hay mejor explicación para seres que fácilmente pueden