Gina
Abrir los ojos es un verdadero calvario al ver la luz del sol colarse por las ventanas, me cubro la cara con ambas manos sintiendo que están rompiendo mi cabeza por trozos que van arrancando lentamente. Logro sentarme pero un mareo horrible me toma de inmediato obligándome a permanecer en el mismo puesto hasta que se me pasa un poco. Busco mi móvil encontrandolo en la cómoda junto a un jugo, dos pastillas y una nota
Me aproximo a ella tomando ambas pastillas que reconozco muy bien pues la