Mundo ficciónIniciar sesión—Cuando gemías mi nombre, parecía que eras mía —dice Alex abrochándose los pantalones, yo me puse el pantalón y el sujetador, teniendo en cuenta que no tengo una blusa para salir.
—Pues, pensaste mal, porque yo podría gemir el nombre de cualquier hombre, pero eso no significa que sea de él —digo, él se encoge de hombros.
—Estabas gimiendo mi nombre, por lo que sí, eres mía —







