Mundo ficciónIniciar sesión—¿Lo mataste? —pregunta mirándome de arriba a abajo, yo asiento—. ¿Tomaste el arma que no esta inscrita? —pregunta, yo asiento. Alex vuelve a pestañear, como si no pudiera creerlo, pero luego me mira y sonríe, en dos pasos, están sus manos en mi cintura apretándome contra él.
—Tuvimos una conversación y le dije que en el infierno no había espacio para él —digo, él me







